Tipos de pieles: Piel Sensible.
¡Un enorme abrazo! Espero hayan pasado una excelente semana.
Como último punto —y no menos importante— llegamos a las pieles sensibles. A todo esto quiero recordarles nuestra regla de oro: No hay un patrón estricto para los tipos de piel. ¡Nunca olvides que pueden haber combinaciones de todo tipo! …Piel grasosa sensible, piel seca con acné, piel mixta deshidratada…
Nunca olvides cuidar tu piel de manera personalizada. Éstos post son una guía para que observes las reacciones de tu cutis y sepas por dónde puedes tratarlo para ayudarlo a mejorar. No hay fórmula mágica que elimine la sequedad ni jabón milagroso que cure el acné. ¡Constancia es la clave!
Continuemos con datos sobre la piel sensible...
“¿Cuáles son los síntomas de una piel sensible? Tirantez, picor, enrojecimiento, granitos, descamaciones, irritaciones, erupciones, aspereza al tacto… En casos más graves se pueden formar venitas visibles en las mejillas, que resultan algo antiestéticas y que se pueden tratar con medicina estética. La piel sensible puede aparecer en la cara, en el cuero cabelludo y también en el cuerpo..”
Fuente: mujerdehoy.com
Personalmente tengo piel sensible. Las que reconozcan éstos síntomas sabrán que debemos cuidar y mimar el doble nuestro cutis y estar bien pendiente sobre cuáles son los ingredientes que nos estamos poniendo en el rostro. Cremas y productos llenos de alcohol, sulfatos y fragancias son un BIG NO NO para nuestra piel.
Algunas recomendaciones:
1. Hidratar. Es fundamental mantener una buena hidratación para mejorar el aspecto de la piel y protegerla de las agresiones externas. Es aconsejable hidratar la piel del rostro por la mañana y por la noche, antes de dormir, y la del cuerpo después de cada ducha.
2. Proteger del sol. Los rayos solares están entre los principales responsables de la piel sensible, así que es importante utilizar cremas que lleven protección SPF, incluso en invierno. Y especialmente si se practican deportes de nieve.
3. Utilizar productos de belleza y cosméticos adaptados a las pieles sensibles, sin perfumes, sin alcohol, sin conservantes... que respeten el equilibrio natural de la piel. Cada vez son más las firmas cosméticas que lanzan líneas específicas para pieles sensibles.
4. Mantener una rutina diaria de limpieza. La limpieza en las pieles sensibles es fundamental, pero hay que evitar frotar, ya que los movimientos agresivos irritan la piel. Por ejemplo, la exfoliación solo es recomendable hacerla una vez a la semana. Y hay que tener especial precaución con los productos de limpieza que se usan, ya que la piel sensible reacciona mal ante el uso de ciertos jabones.
5. Utilizar agua tibia y reducir el tiempo de la ducha. El agua caliente deshidrata la piel, por eso es recomendable, en la medida de tus posibilidades, utilizar agua templada para ducharte y fría, para lavarte la cara. Tampoco son convenientes los baños prolongados, reduce el tiempo de tu ducha.
6. Huir del estrés y de la fatiga. La piel sensible reacciona ante situaciones de estrés y de fatiga con brotes y erupciones, así que nuestro consejo es que si tu piel es sensible, evites estas situaciones, practicando ejercicios de relajación.
7. Evitar situaciones medio-ambientales extremas. El frío es un gran enemigo de las pieles sensibles, por lo que en invierno hay que extremar los cuidados y en el caso de practicar deportes como el esquí, es necesario hidratar y proteger la piel a menudo.
8. La sequedad ambiental también resulta perjudicial para la piel sensible. Por eso es importante mantener una buena hidratación, tanto con cremas, como bebiendo agua. Además en invierno, para contrarrestar la sequedad ambiental que provoca la calefacción, es aconsejable utilizar humidificadores.
9. Evitar comidas especiadas y productos excitantes que también pueden empeorar los síntomas de una piel sensible (y causar alergias).
Fuente: mujerdehoy.com
Y un hábito que me ha ayudado muchísimo a la hora de cuidar mi piel sensible: ¡Leer etiquetas! No sigas la corriente de lo que te recomienda fulanita del cutis perfecto; nuestros organismos —y por tanto pieles— con distintas.
Empápate de conocimiento acerca de los ingredientes de los productos de skincare.
Un buen balance entre ingredientes naturales / farmacéuticos es la receta perfecta para una efectiva rutina facial. Sobre esto estaremos hablando más adelante. ¡Gracias por leer!
Un beso,
~Kat.



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